Entrevista a José Miguel Sokoloff

Conoce más del publicista, presidente del congreso creativo de MullenLowe Group, una de las tres agencias más grandes del mundo.

¿Por qué empezó en la publicidad? Estudié Administración de Empresas en el Cesa (Colegio de Estudios Superiores de Administración). Cuando terminé, en 1986, salió una oportunidad para trabajar en publicidad en Leo Burnett, y me pareció que dominar ese tema iba a ser importante para mi carrera de administración… Resultó al contrario: dominar el tema de administración terminó siendo muy importante para mi carrera de publicidad.

Usted se ha enfocado en una publicidad más social, ¿Por qué? No necesariamente me he dedicado a la publicidad de bien público, pero sí solamente a hacer publicidad de productos en los que creo. Lo que me motivó de la publicidad es la capacidad de tener una conversación con mucha gente y tratar de cambiar sus comportamientos, ojalá de una manera constructiva.

Una vez dijo que para ganar el plebiscito del acuerdo de paz debía apelar a las emociones. ¿Faltó eso cuando perdió el ‘Sí’?

No, todos apelamos a las emociones. Lo que pasa es que las emociones a las cuales apeló el lado que ganó terminaron siendo más poderosas. El miedo es la más poderosa de todas las emociones, y creo que esa emoción fue la que prevaleció.

¿Diría que el papel de la publicidad en el mundo de hoy es el mismo de hace varios años?

El papel de la publicidad es ayudar a que la gente conozca a tiempo los productos y servicios que necesita o quiere, de manera que pueda tomar una decisión mejor respecto de esos productos. Creo que si todas las cremas dentales anunciaran con la misma intensidad, las personas escogerían la que más feliz los hace. Ese, para mí, es el mundo perfecto, uno donde, en igualdad de condiciones, uno escoge lo que más le conviene. Lo que pasa es que hay personas que tienen más presupuesto y otras que tienen menos; por eso existen industrias creativas, que tratan de compensar esa falta de presupuesto con un nivel desmedido de atención.

¿Cuál ha sido su mejor trabajo publicitario hasta ahora?

Lo estoy haciendo en este momento. Un creativo nunca está feliz con lo que ha hecho, siempre puede hacer algo mejor. Si uno siente que ya hizo su mejor trabajo, está jodido.

¿Cuál diría que es su filosofía?

No hay decisiones ni buenas ni malas, todas son más o menos iguales. Lo que determina si una acción fue buena o mala es la determinación que uno tenga para vivir con esa decisión, sacarla adelante y convertirla en algo positivo. Uno va creando su destino. Uno no debería gastar mucho tiempo encontrándose a sí mismo, debería gastar más tiempo construyéndose a sí mismo.

MARÍA ISABEL ORTIZ FONNEGRA
Redactora de EL TIEMPO

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *